Debate Rajoy-Zapatero, y campaƱa electoral
Extraña no encontrar, al margen de las opiniones habituales de los incondicionales de uno y otro, reflexiones que muestren sorpresa por alguno de los hechos que han jalonado esta campaña:
* A saber, que ningún "artista" o intelectual se atreve, con muy contadas excepciones, a manifestar su apoyo a Mariano Rajoy. Este no es un hecho banal, ni achacablesolo al atractivo del Sr. Rodríguez o a la inconsistencia intelectual de tal gremio, sino que parece deberse más a que un número muy elevado de estos personajes -algo así como la mitad, si se guarda una correlación lógica con el resto del censo- no se atreve a decir que apoya al PP. Parece gravísimo, y da la razón a quienes teorizan acerca de los complejos y falta de evolución de la cultura de derecha o centro derecha en España, como desgrana un magnifico artículo al respecto de hoy en libertaddigital.
* Arcadi Espada descubre y muestra cómo el ministro recuperado del exilio Sr. Soria, falsea o "engorda", su curriculum, en el blog del partido. Unos internautas sorprendidos, algún pequeño titular en El Mundo, y titulares en diarios digitales, pero el PP no lo denuncia con la rotundidad esperada, el PSOE se sutoexilia en Suecia, y el Sr. Soria entra en silencio. Ni una dimisión, ni un comunicado solicitando excusas y achacándolo a un error informático, ni una dimisión.... Nada de eso!, creo que hemos entrado en la época del todo vale y nadie se vuelve atrás ni reconoce un error.
*A propósito de ésto, ¿no produce a los demás, como a mi, vergüenza ajena ver a los políticos -aquí entran todos- cargar contra los otros sin pararse a reconocer nunca un acierto del contrario o un error propio? Siempre pensé que lo que trataban los asesores de campaña era tratar de hacer llegar los mensajes a los ciudadanos y convencerlos, pero entre esas técnicas ¿no está la de priorizar los mensajes? ¿y la de valorar algo para resaltar lo contrario?. Me refiero a que en el griterio o el "me opongo a todo", no se diferencia nada, y para priorizar una crítica es imprescindible que en algún momento haya un reconocimiento, si no, el mensaje que contiene esa crítica se diluye. En fin...
* Nervios. ¿Por qué estaban nerviosos Rodríguez y Rajoy ante los debates? Son políticos, no hacen más que alabarse, se preparan escenarios en los que su figura se magnifica, son hombres de Estado -coche, casa, escolta- hablan ante el Parlamento sin perturbarse, y llegan a la tele, donde se mueven como pez en el agua las comadres de la telebasura (Sánchez Dragó dixit) y se ponen nerviositos, salibean, les salen tics y otras lindezas. No se entiende, a menos que sus asesores les hayan traumatizado con la "importancia" de tales eventos. O la falta de costumbre de sentirse humanos, de hallarse ante un bono bus traicionero.
Y ya, en otro artículo seguiremos, pero como este es el primero de esta bitácora, baste proclamar la independencia política e intelectual de quien esto escribe y las ganas de que llegue el día 10